domingo, 19 de abril de 2026

La sombra y el sol (Robert de Traz)

 

Publicado por Destino en junio de 1950. Número 48 de la colección Áncora y Delfín.
Título original: L’ombre et le soleil.
Traducción del francés por María Jesús Masoliver.
190 páginas (ADE).

El escritor suizo Robert de Traz nació incidentalmente en París en el año 1884. Desde joven se dedicó a la literatura, fundando en 1920 la «Revue de Genève». Entre sus novelas destacan «La Puritaine et l’Amour», «L’Ecorché», «A la porsuite du Vent», «Le Pouvoir des Fables» y «La Blessure secrète». Como ensayista señalamos «Dépaysements», «L’Esprit de Genève», «Heures de silence», y los estudios críticos «Vigny» y «La famille Brontë». En todas sus novelas se revela el observador perspicaz que sabe inventariar los motivos más secretos de las acciones de los hombres. Imparcialmente, expone las circunstancias que han contribuido a la formación de un carácter; pero no disimula sus errores.

En «La sombra y el sol», según nos dice el mismo autor, se reflejan tres generaciones de una familia burguesa de Ginebra, «la plenitud de ciertas almas, el vacío de otras. Gracias al efecto de dos escándalos se llega a una decisión. Uno de los personajes la encuentra en la muerte; el otro, en la luz.»

* * *

La ilustración de la portada es inventada; no es la original de la edición, que me ha resultado imposible encontrar.

jueves, 9 de abril de 2026

El agua amarga (Manuel Pombo Angulo)

 

Publicado por Planeta en diciembre de 1952.
263 páginas (ADE).

Solamente el nombre de Pombo Angulo al frente de un libro es ya augurio de interés, amenidad, hondura de conceptos y minuciosidad descriptiva. EL AGUA AMARGA, la más reciente novela del joven y ya glorioso escritor, Premio Nacional de Literatura y prez de las letras contemporáneas, confirma plenamente lo antedicho.

Desde las primeras páginas el lector queda prendido en el encanto de la acción, y los personajes, diversos y múltiples, logran la consistencia y corporeidad de seres vivientes, no de figuras imaginadas: tan profundamente ha acertado el autor a infundirles aliento.

La turbulenta España de las luchas carlistas sirve de fondo a la narración y tal es la desenvoltura y veracidad con que los personajes se mueven en sus respectivos medios, que su creador logra dar la impresión de acontecimientos reales en ámbitos de todos conocidos.

En relación con «Hospital General», «La juventud no vuelve», «Sin Patria» y «Valle sombrío», no sólo no es EL AGUA AMARGA novela que desmerezca, sino que, al contrario, reafirma y acrecienta el merecido prestigio que el autor ha conquistado noblemente.