Publicado por José Janés en noviembre de 1947, dentro de la colección Al Monigote de Papel.
194 páginas (ADE).
Si los libros de Noel Clarasó son notables por el desfile de personajes pintorescos y raros, EL LORO GRIS merece, en este aspecto, el primer puesto. La acción empieza con mucha simplicidad entre los concurrentes habituales de un despacho comercial, donde un día aterriza casualmente un curioso animal extraviado (el Loro Gris) y luego, al enredarse la trama, se desenvuelve entre otros personajes que raros caprichos de la vida unen en un argumento común. Entre esos personajes más o menos deformados por la visión del humorista, se encuentran tipos tan extravagantes como el matrimonio eternamente triste y dolorido a pesar de no faltarle nada para ser feliz, la señora ya madura que derrocha en los animales domésticos todo el amor de su corazón que han rechazado los hombres, el astuto detective privado, el hombre bueno que sale derrotado en todas sus empresas, y otros muchos, reunidos todos por el azar en una trama que parece disparatada pero que tal vez es trasunto más o menos fiel de algún episodio real. En este libro Noel Clarasó demuestra que toda acción humana puede ser aprovechada como argumento de un libro de humor; porque no es precisamente el tema lo que nos hace reír, aunque el de este libro es de un tono cómico muy acertado, sino las peripecias íntimas de los personajes, su interpretación personal de la vida, las continuas observaciones del autor y las situaciones accesorias creadas sin interrupción una después de otra. EL LORO GRIS es un libro complejo en el que hay de todo, hasta una nota sentimental en el último capítulo, y todo él muy característico de la fecunda inspiración de su autor. Siempre la risa ha sido considerada como uno de los mejores calmantes del sistema nervioso, y hoy en día que la vida está tan llena de dificultades serias, nada tan aconsejable como la lectura de un libro como éste o de otro de Noel Clarasó.






