Publicado por José Janés en noviembre de 1949.
549 páginas (ADE).
No fué ciertamente tarea difícil la que incumbió al jurado del Premio Internacional de Primera Novela correspondiente al año 1948, que era otorgado por segunda vez. Desde las primeras deliberaciones, echóse de ver que Zubeldia reunía cumplidamente aquellas condiciones a cuya intención fué creado el Premio Internacional que los boletines literarios designan hoy con el nombre antonomástico de “José Janés”. Zubeldia es, como primera novela, una obra lograda tanto por la solidez de su maciza estructura, como por la autenticidad de su tema y la magnífica elaboración de su estilo. Desfilan por estas páginas, de la que es protagonista un capitán bermeano, todos los azares de la vida marinera, la abigarrada comparsa de gentes que pululan por todos los puertos del globo, las nostalgias que asaltan al corazón del navegante en la soledad de los océanos, las quimeras que duermen tras el deseo de pisar tierra, las tentaciones y las apetencias que ésta dispensa, el fantasma del placer depositando sobre los paisajes y los ensueños su pincelada a veces trágica... Todo esto es Zubeldia, libro que tiene la calidez —cabalmente hallable en las grandes novelas— de lo vivido, de la experiencia filtrada en la sangre y sentida en la carne, de los recuerdos que se han incrustado tan hondamente en el alma, que ya forman parte de su invisible anatomía. Zubeldia es, en resumen, la revelación de un excelente novelista español, que es precisamente una de las finalidades perseguidas por el Premio Internacional de Primera Novela.
El autor de Zubeldia nació en Granada, España, en 1901. Entre sus familiares inmediatos, figuraba el director y propietario del Noticiero Granadino, en donde Juan A. Espinosa hizo sus primeras armas literarias en forma de artículos. Cursó el bachillerato en Chamartín de la Rosa, Madrid, e inició el estudio de la carrera de abogado, que abandonó para hacerse marino en la Escuela de Náutica de Bilbao. Navegó por espacio de diez años y sus viajes cubrieron casi todo el mapa del mundo. Ulteriormente renunció a la carrera de marino e ingresó en el Estado, intensificando a partir de este momento su actividad periodística en la que no había cesado. Como periodista, se ha especializado en la crítica deportiva y las crónicas.






