miércoles, 14 de octubre de 2026

Su majestad (Henri Lavedan)

 

Publicado por José Janés en junio de 1942, dentro de la colección Al Monigote de Papel.
Título de la obra original: Sire.
Traducción del francés por Gabriel Miró.
132 páginas (ADE).

A través de una traducción pulquérrima, obra del maestro de novelistas españoles, Gabriel Miró, el estilo preciosista, minucioso y sin embargo simple de Henri Lavedan, desarrolla ante los ojos del lector de Su Majestad una fina sátira, con sus ribetes de farsa y de drama, que asombra por la agudeza de los retratos y la profunda ironía de sus situaciones. La prosa sobria y elegante de Henri Lavedan, cuyos esbozos críticos de la sociedad parisiense fueron mundialmente celebrados, elabora, con este simpático libro, una exquisita trama argumental, sazonada con un diálogo en el que abundan las delicadas sutilezas que tan famoso han hecho el «esprit» francés. Perfecto dominador de los secretos del arte escénico, al mismo tiempo que gran novelista, Lavedan nos ofrece con Su Majestad, la más característica de sus obras.

jueves, 1 de octubre de 2026

Escaparate (S. Iniesta García)

 

Publicado por Planeta en diciembre de 1955.
176 páginas (ADE).

“Mientras viva y pueda —dice Iniesta—, rehusaré la labor de escritor puramente inventiva, sin más nexo con la realidad que la propia fantasía. No. Prefiero transcribir páginas verídicas.”

Esta afirmación del escritor adquiere importancia inusitada. Es él hombre que en su muy próximo pasado arrostró una existencia peligrosa y áspera, tan intensa como apasionante. En Europa, en África, en extremo Oriente, su espíritu acumuló un arsenal de vivencias inagotable. Por eso los hombres y mujeres que su pluma describe con sencillez tan magistral poseen una auténtica fuerza biológica; son criaturas a las que se oye respirar, que imponen y obsesionan, con todo su peso de sangre y de congoja.

Escaparate es una narración realista y alucinante que penetra profundamente en la freudiana ecuación de los celos y roza a veces el paroxismo. Los sucesos se encadenan febril y vertiginosamente en un clima de angustioso “suspense”.

El colorido y la rara sugestión de este libro hacen de él una obra maestra, cuya lectura, al ser iniciada, no puede abandonarse hasta haber llegado a la última de sus páginas.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Los grandes inspirados (Paul Arnold)


Publicado por Plaza & Janés en febrero de 1976, dentro de la colección Otros Mundos.
Título original: Les grands inspires.
Traducción de J. Ferrer Aleu.
275 páginas (ADE).

Visión básica, doctrinal e histórica de las grandes directrices religiosas de la Humanidad.

jueves, 10 de septiembre de 2026

¡Jovencitos, no exageremos! (Achille Campanile)


Publicado por José Janés en noviembre de 1943, dentro de la colección Al Monigote de Papel.
Título original: Giovinotti, non esageriamo!
Traducción del italiano por J. Abril.
203 páginas (ADE).

Napolitano de origen, y nacido en Roma en 1899, Achille Campanile es en la actualidad el más afortunado heredero del gracejo y la vivacidad que por espacio de incontables siglos han constituido el patrimonio de los pueblos meridionales. Pone su ardiente sensibilidad de humorista (a la que no es ajena una cierta influencia de nuestro Ramón Gómez de la Serna) y su personalísimo temperamento literario, al servicio de una fantasía que ha renunciado al reposo, pero que no hipoteca nunca su claridad de expresión. Nada menos intrincado que una novela de Campanile, pero, también, nada más inverosímilmente disparatado. La fulminante rapidez con que elabora el malabarismo de sus efectos cómicos —que por ser ágiles y elegantes excluyen todo asomo de grosería y vulgaridad—, impone a cada novela de Campanile tal acumulación de episodios y peripecias, que el lector no puede por menos de preguntarse con frecuencia hasta qué grado dentro de lo fantástico le llevarán los siguientes capítulos. Con ¡Jovencitos, no exageremos!, el humorismo de Achille Campanile hace un nuevo alarde de originalidad al irrumpir en un terreno en el que la mayoría de los escritores han hecho escasas incursiones: el deporte futbolístico. Todo lo que pueda ser blanco de ironías en un campo de fútbol, desde la última gradería hasta el mismo centro de la pista, incluyendo al balón y al silbato del árbitro, queda anotado en las páginas de ¡Jovencitos, no exageremos!, con la precisión de una cámara fotográfica que estuviera dotada del poder de caricaturizar y satirizar las innumerables incidencias de un partido.

sábado, 29 de agosto de 2026

Los Dueñas (Manuel Halcón)

 

Publicado por Planeta en enero de 1956.
208 páginas (ADE).

En una etapa literaria en que gran parte de nuestros escritores prefieren captar horizontes exóticos para situar la acción de sus narraciones, bueno es que de vez en cuando aparezca una obra como Los Dueñas, que a sus méritos intrínsecos (y son muchos) une el aliciente de constituir una novela genuinamente española por su ambiente, por su porte, por su fondo y por su anécdota.

Con una acción muy del día, por su arranque y por su brío, el autor continúa acertadamente con esta obra la tradición novelística española, que tanto prestigio ha dado a nuestra literatura.

Las peripecias de una linajuda familia sevillana, a la que el descompás de estos tiempos arrastra en sus vaivenes, marcando de paso el vivo contraste entre las últimas generaciones, constituye la esencia de la trama, desarrollada con la galanura, la espontaneidad, el donaire y la limpidez de estilo propios de la conocida y privilegiada pluma de Manuel Halcón, cuyo merecido renombre lo ha ido forjando el valor intrínseco de sus obras, ya que el autor no ha participado en ningún concurso de novelas.

domingo, 16 de agosto de 2026

El mensaje de los constructores de catedrales (Christian Jacq · François Brunier)

 

Publicado por Plaza & Janés en mayo de 1976, dentro de la colección Otros Mundos.
Título original: Le message des batisseurs de cathedrales.
Traducción de Rosalía Vázquez.
200 páginas (ADE).

Nueva clave para comprender el ideal de la Edad Media, el tiempo en el que las piedras hablaban. Edición ilustrada.

domingo, 2 de agosto de 2026

Zubeldia (Juan Antonio Espinosa)

 

Publicado por José Janés en noviembre de 1949.
549 páginas (ADE).

No fué ciertamente tarea difícil la que incumbió al jurado del Premio Internacional de Primera Novela correspondiente al año 1948, que era otorgado por segunda vez. Desde las primeras deliberaciones, echóse de ver que Zubeldia reunía cumplidamente aquellas condiciones a cuya intención fué creado el Premio Internacional que los boletines literarios designan hoy con el nombre antonomástico de “José Janés”. Zubeldia es, como primera novela, una obra lograda tanto por la solidez de su maciza estructura, como por la autenticidad de su tema y la magnífica elaboración de su estilo. Desfilan por estas páginas, de la que es protagonista un capitán bermeano, todos los azares de la vida marinera, la abigarrada comparsa de gentes que pululan por todos los puertos del globo, las nostalgias que asaltan al corazón del navegante en la soledad de los océanos, las quimeras que duermen tras el deseo de pisar tierra, las tentaciones y las apetencias que ésta dispensa, el fantasma del placer depositando sobre los paisajes y los ensueños su pincelada a veces trágica... Todo esto es Zubeldia, libro que tiene la calidez —cabalmente hallable en las grandes novelas— de lo vivido, de la experiencia filtrada en la sangre y sentida en la carne, de los recuerdos que se han incrustado tan hondamente en el alma, que ya forman parte de su invisible anatomía. Zubeldia es, en resumen, la revelación de un excelente novelista español, que es precisamente una de las finalidades perseguidas por el Premio Internacional de Primera Novela.

El autor de Zubeldia nació en Granada, España, en 1901. Entre sus familiares inmediatos, figuraba el director y propietario del Noticiero Granadino, en donde Juan A. Espinosa hizo sus primeras armas literarias en forma de artículos. Cursó el bachillerato en Chamartín de la Rosa, Madrid, e inició el estudio de la carrera de abogado, que abandonó para hacerse marino en la Escuela de Náutica de Bilbao. Navegó por espacio de diez años y sus viajes cubrieron casi todo el mapa del mundo. Ulteriormente renunció a la carrera de marino e ingresó en el Estado, intensificando a partir de este momento su actividad periodística en la que no había cesado. Como periodista, se ha especializado en la crítica deportiva y las crónicas.