Publicado por José Janés en octubre de 1947 dentro de la colección Al Monigote de Papel.
Título de la obra original: All found.
Traducción del inglés por Manuel Bosch Barret.
251 páginas (ADE).
Habría jóvenes que si por casualidad tropezaran con un mapa antiguo de una isla más o menos lejana, con indicios de estar enterrado en la misma un tesoro otrora perteneciente a un pirata, soltarían una risita irónica y no harían el menor caso del viejo pergamino. No se contaría entre los tales el joven Montmorency Algernon Wingate, quien habiendo hallado un mapa de dichas características, liquida su negocio en un santiamén y se larga volando a la isla en cuestión a desenterrar su tesoro... para descubrir que sobre el lugar donde el cofre yace, han edificado un Casino, en cuyos verdes tapetes, dicho sea de paso, no tarda en perder hasta el último penique de su haber. ¿Se desalienta el joven Montmorency Wingate? De ninguna manera. Ante todo, se procura un empleo a las órdenes de Galahad Strang, estudioso joven que se dedica a la pesca de peces raros, y busca estímulo para su espíritu en la persona de Kathleen Farjeon, vocalista del fatídico Casino. Completan el elenco de El tesoro de Málaga Pete, la linda Ricitos Harper, bailarina; Hiram J. Guggenthal, dueño del Casino y jefe de un par de gorilas que pegan puñetazos y apenas hablan; Red Briscoe, acaudalado pistolero residente en Nueva York, acompañado de dos guardianes que hablan un poco; el enigmático Lord Crowleigh, y el jefe de policía, Peters. Con cuya lista cabe hacer la hipótesis de que la acción de El tesoro de Málaga Pete no es para dormirse, sino todo lo contrario, como ocurre siempre con las novelas de Joan Butler.

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